miércoles, 18 de junio de 2008

Festejamos el Día del amigo en Delta


Porque tus amigos son lo más importante...
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El vernissage de Delta

El pasado miércoles 11 de junio se realizó en Galería Cerrito un vernissage para festejar el segundo aniversario de revista Delta. Allí, los invitados pudieron disfrutar de la muestra de fotos "Golpeando muros", de la fotógrafa cordobesa Ornela Rubioli, así como también de música en vivo, cocktails y brindis.

La Galería Cerrito fue el lugar elegido para la muestra,
donde además se podía disfrutar de una muestra plástica de Sergio Blatto

"Golpeando muros", la muestra de Ornela Rubioli


El patio de la Galería albergó las fotografías
así como los y coktails ofrecidos a los invitados


Invitados disfrutan de la muestra de la fotógrafa Ornela Rubioli


El staff de revista Delta

lunes, 16 de junio de 2008

Entrevista al Flaco Pailos

Con su inconfundible tonada cordobesa, con un aro en forma de argollita que delata los vestigios de su incursión en la piratería, y con la seriedad -paradójica- de un profesional, el Flaco Pailos conversó con Delta, a días de comenzar una gira por el sur de Argentina.

Luego de su aclamada Piratas del aljibe, este humorista cordobés que tanto gusta a sus comprovincianos, se prepara para emprender una nueva aventura. Esta vez no será a bordo de un auto fórmula uno como en Rápido y gracioso; tampoco viajará en un barco caído en la desgracia de la pobreza. Esta vez, “el flaco” emprenderá camino en un colectivo, acondicionado para giras con “camas y todo”, y así recorrerá junto a su equipo -y a su inseparable Japo Molas- las rutas argentinas, en búsqueda de carcajadas más sureñas.

¿Qué tenés preparado para el público patagónico?
Les llevamos un mix de shows. Mezclamos algo de Rápido y gracioso y de Los inservibles, además llevamos una pareja de baile. Hemos armado todo para esta gira, invertimos mucho en sonido y luces, tenemos muchas expectativas. Se puede decir que es la primera gira que hago tan larga, son once shows prácticamente todos seguidos, con un día de descanso entre uno y otro. Y volvemos a Córdoba a mediados de Junio.

¿Cómo esperás que te reciba el público sureño?
Por los e-mails que hemos recibido a través de la página web y a mi casilla personal, creo que nos va a ir muy bien. La gente escucha mucho el Cd, que es nuestro fuerte, nuestra carta de presentación no sólo en argentina sino también en el resto del mundo. Recibimos opiniones desde Alemania, de España y toda Europa, de argentinos o cordobeses que están viviendo allá, y escuchan mucho al Flaco Pailos. Creemos que nos va a ir bien, pero es una gira para sembrar, como hemos hecho tantas veces en otros lugares del país en los que ahora cosechamos, esperemos que en el sur nos pase lo mismo.

¿Y para el público cordobés?
Para los cordobeses vamos a hacer un espectáculo el 5 de julio, en el marco de la semana del humor en córdoba. Vamos a presentar Rápido y gracioso recargado (que es el mismo de antes con algunas cosas nuevas, mezclando espectáculos) y ahí van a tener un resumen de lo que venimos haciendo en el teatro desde hace unos cuatro años.

Después volveremos en noviembre -si todo sale como lo estamos programando- a la Vieja Usina para despedir el espectáculo de lo piratas. Y ya vamos a tener a esa altura algunos esbozos de lo que será la próxima obra, el espectáculo nuevo. Aunque todavía no puedo decir nada porque no hay nada en concreto seguro será algo relacionado con películas… quizás.

Flaco Multimedio

No conforme con llenar teatros y hacerse escuchar en los hogares de quienes disfrutan del humor típicamente cordobés, Pailos hace notar su presencia en la radio (todas las mañanas en el programa de Rebeca Bortoletto) y en la televisión (en el programa de “Lagarto” con su personaje santiagueño “Tranquilino”). En relación a su incursión en el terreno “mediático” confesó que le gusta mucho la radio ya que “tiene una magia muy especial porque se pueden hacer muchos personajes y la gente sigue sabiendo que está escuchando al Flaco Pailos, pero en diferentes facetas. Podemos hablar de todos los temas y me puedo meter en la actualidad”.

A pesar de que se siente muy cómodo con sus compañeros de trabajo y con el lugar que ocupa, el humorista reconoció que tiene el deseo de hacer “algo solo” en radio o televisión. En lo referido a ello, aseveró: “todo llega a su tiempo. Tiene que haber un espacio de maduración y aceptar que no se puede hacer todo…aunque ¡hago todo en este momento! (risas) y lo mejor que puedo. Esos proyectos llegarán en algún momento, cuando estemos más tranquilos con el tema de las giras”.

Uno más… y cordobés

Córdoba por excelencia es reconocida por la cañada, sus preciosos paisajes serranos, sus universidades y por su inconfundible humor. Muchos genios de la risa nativos de la docta están consagrados en el país y en el mundo, y Pailos no es ajeno al fenómeno. Se lo suele denominar la “renovación del humor”, y al mencionar esta cuestión “el flaco” afirmó: “en cada rincón de la ciudad o de la provincia hay un tesoro con humor, y la llave la tiene todo el mundo. Entonces es muy fácil abrir ese cofre y encontrarse con personajes y cosas cómicas que pasan”. Córdoba es eso, fuente de humor, y no cualquier humor, ¡el humor más efectivo de todo el mundo!

¿Se necesitaba una nueva camada de humoristas en córdoba?
Si, me parece que si. No sólo para conocer nuevos talentos, sino además para que los grandes y consagrados se renueven, tengan nuevas facetas y además nos transmitan todo lo que han vivido. Yo por suerte tengo contacto con Cacho (Buenaventura), el Negro (Álvarez), o el Chango Juárez y Chichilo (Viale) quien ha sido un padrino para mí.

Humorista y papá

El entrevistado considera que “el humor es algo que nos mantiene vivos” y que es posible encontrarle un costado gracioso a la mayoría de las cuestiones que nos rodean habitualmente. Por ello al preguntarle acerca de su porcentaje de comicidad en la vida cotidiana, él contestó: “trato de ser gracioso, pero también tengo un hijo que va a la escuela, el otro que es chiquito, entonces muchas veces uno tiene que ponerse en ese rol. Ser padre es un trabajo, ser esposo también lo es. Por eso no se puede tomar todo en la vida como joda. Yo siempre pienso, que lo que más me gusta es acostarme a dormir pensando si le pude o no arrancar una sonrisa a alguien por algo que dije, por alguna de mis ocurrencias. Si fue así, estoy realizado. Eso es lo que me gusta”.

Con la sencillez de quien toma la vida con humor, con su espontaneidad característica y con su buena predisposición, el “Flaco” Pailos concedió algunos de sus pensamientos a los lectores de Delta.

Por Ma. Guadalupe Zamar

No-lugares

Geométricos, grandilocuentes e idénticos, proliferan en las más diversas ciudades para ofrecer a sus habitantes un consumo incesante e irreflexivo. Caracterizados por su carencia de identidad, los no-lugares son el eje de un debate en el que la antropología y la arquitectura confluyen.

Los no-lugares -término acuñado por el antropólogo Marc Augé- son espacios constituidos por una amalgama de conceptos intangibles, pero que se perciben en esa experiencia tan cercana al déjà vu que se vive cada vez que se los transita. Porque para ello son creados: para transitar y consumir todo aquello que estimula la ubicua publicidad.

Deambular por un aeropuerto muchas veces se asemeja a recorrer un sitio anónimo, equiparable a cualquier otro, emplazado quizás al otro lado de la tierra, pero con idénticas características. Lugar de paso, de circulación, pero más recientemente sobretodo, lugar de consumo. Igual sucede con shopping centers, cadenas de comida rápida, hipermercados, hoteles y malls, distribuidos en los contextos más disímiles sin guardar, sin embargo, ninguna relación con ellos.

“Con lugar y no-lugar designamos, a la vez, espacios reales y la relación que mantienen esos espacios con quienes los utilizan” dice Marc Augé. Así, mientras el lugar es un espacio en el que la identidad, la relación entre sus ocupantes, y la historia común están simbolizados; el no-lugar es un espacio de circulación, de consumo y de comunicación: “un espacio en el que la gente coexiste o cohabita sin vivir junta”, sólo vinculada por una relación contractual.

El arquitecto danés Reem Koolhaas los denomina espacios basura: sus huéspedes constituyen un conjunto de inquietantes consumidores en permanente anticipación de su próxima compra. “El espacio basura pretende unificar; pero en realidad escinde”, dice el arquitecto, ya que crea comunidades, pero no de intereses comunes o de libre asociación, sino “de estadísticas idénticas”.

De esta manera, los aeropuertos -ejemplo paradigmático de estos espacios basura- se convierten en “gulags del consumo, democráticamente distribuidos por todo el globo para ofrecer a cada ciudadano las mismas oportunidades de dispersión”.

Ciertamente, la proliferación de no-lugares implica la progresiva pérdida de identidad cultural, al tiempo que nos transforma en engranajes de la maquinaria consumista global, erradicando bajo la comodidad y el placer la capacidad de pensamiento crítico. Koolhaas lo ilustra como “el interior del vientre del Gran Hermano”, en tanto estos espacios conocen todas nuestras emociones y deseos al tiempo que se apodera de nuestras sensaciones.

Así, subyace una gran pérdida a esta homogeneización del espacio, no sólo de identidad sino también de la vida misma, ya que tras el consumo irrefrenable, sólo quedan desechos. “El espacio basura será nuestra tumba: la mitad de la humanidad contamina para producir y la otra mitad contamina para consumir”, reflexiona el danés.

Por Valentina Primo

Entrevista a Roberto Battaglino

En una entrevista con Delta, el periodista cordobés Roberto Battaglino desglosó, de manera crítica y ajustada, los orígenes reales de la crisis en Argentina, y por qué nuestra sociedad es incapaz de generar consensos y producir proyectos a largo plazo.

Cuando se viven momentos que obstaculizan el crecimiento de un país, la sociedad suele contagiar sus conductas y posturas, tomando partido por quien considera más débil en cada conflicto. Sin embargo, la coyuntura puede dificultar la identificación de flaquezas, y todo se vuelve más difícil, acentuando los desencuentros. Es que en política es muy difícil -y a veces imposible- ponerse de acuerdo.

Al respecto, Roberto Battaglino afirmó que Argentina tiene graves problemas para generar proyectos y políticas a largo plazo, además de consensos sociales; lo cual, aseguró, no es culpa sólo de un gobierno, sino de una sociedad muy ciclotímica que cambia permanentemente de conducta y de comportamiento, y que se involucra en las cuestiones públicas frente a determinados procesos: “ahora se ve la efervescencia de la participación, como ocurrió en el 2001, pero cuando se calman las variables económicas y sociales todo se estabiliza”. Además, el entrevistado puso en manifiesto otro problema de nuestra sociedad, que es pensar en el futuro del país cuando estamos en una situación emergente, mientras se debería primero solucionar lo coyuntural. “Los gobiernos de los Kirchner son emergentes de una sociedad incapaz que no encuentra la solución más que con estas salidas”, finalizó.

Y esto no un problema menor, ya que no sólo denota una sociedad ubicada en la vereda de la necedad (sin debate, análisis ni información), sino que también conduce a la carencia de gobiernos con proyectos estructurales.

Cortes y obstáculos sociales

Respecto al conflicto agropecuario -de más manifiesto y con consecuencias impredecibles- Battaglino aseguró que “se salió de los manuales”. Así, explicó que se inicia con un conflicto chico en un contexto macro (porque “no es la creación de un nuevo impuesto -aseguró- sino simplemente aumentar un impuesto, sobre el cual existía un cierto consenso”). El cual deriva -por impericia política o por intereses que exceden al sector- en un conflicto cuya característica más importante es que los principales actores siguen sin saber cuál es la salida.
Más aún, Battaglino considera que si bien hubo un error de valoración por parte del Gobierno, al no analizar los costos de esta desición, “ningún problema social depende de una sola causa ni tiene un único responsable”. Así, aunque en todo conflicto la responsabilidad de un gobierno es mayor a la de aquel que es gobernado, esto no anula la responsabilidad social de los demás actores.

Finalmente, para el líder de opinión pública “no hay explicaciones racionales para comprender este fenómeno”, y considera que están aflorando cuestiones que exceden la pulseada de un punto más o no de retención, y que tienen que ver con el rechazo a un modelo de gestión “que estaba en estado latente”.

El temblor de los dígitos

Si bien los números parecen beneficiar a nuestro país desde el “temblor” de 2001, existen datos que no resultan lo suficientemente claros. En un país federal, las provincias forman un todo para generar un crecimiento equilibrado, pero las coparticipaciones (término vedette en la economía actual) no están supuestas en la recaudación de todos los sectores, ni dejan satisfechos a todos los dirigentes provinciales. En referencia a esto, Battaglino explicó que si bien el Estado puede intervenir en el ingreso para alinearlo a las necesidades de cada sector, no lo puede hacer automáticamente, sino que debe orientar el flujo económico, para así cambiar la variable y evitar la concentración económica.

Lo cierto es que Argentina no se lleva muy bien con los números: “tenemos un problema tremendo con la distribución del ingreso: en el año ´70 entre quien ganaba más y quien ganaba menos había siete deciles (unidad de medida utilizada para determinar el nivel de desigualdad entre los ingresos de cada clase social); y hoy la diferencia es de casi 39 deciles. Es obvio que esta sociedad necesita una acción de un Estados que redistribuya”, aseveró el periodista.

Además, respondió a la propuesta de ex Gobernador De la Sota -que cada provincia administre sus ingresos- con una seguridad imperiosa: “La propuesta de que cada provincia administre sus bienes generaría un país atomizado y quebrado, porque tendríamos un gran desarrollo en la franja central y desierto en las demás provincias: el Estado central y federal tiene un sentido”.

Córdoba en otoño

En cuanto al desencuentro entre la provincia mediterránea y el Gobierno Nacional, el comunicador cordobés no vaciló en su juicio: “El problema real que tiene la provincia de Córdoba es que ha perdido peso político y económico”. Y analiza dos alternativas posibles para hacer frente a esta debilidad: ser sumiso y aceptar lo que dicen desde el poder central -es decir tener una actitud de confrontación pero desde la debilidad-; o crear una base de sustentación interna, volviendo a generar desarrollo para Córdoba logrando depender de sus propios recursos.

Pero, frente al panorama coyuntural, el entrevistado aseguró que “el atraso en el que se ha asumido Córdoba como provincia, fruto de las últimas gestiones, va a ser un problema a largo plazo”.

Juicios tardíos

Como un argentino más, y quizá testigo de los años de terror en nuestro país, Battaglino aseguró que lo único lamentable es que los juicios a ex represores hayan llegado tan tarde. “No hay forma de construir una sociedad que piense a largo plazo, en base a mirar para el costado y no juzgar (y condenar) atropellos como los que hemos vivido y el terror instalado en el Estado”, enfatizó.

Y, si bien este avance en nuestra sociedad no acredita desacuerdos, existe un punto interesante revelado por el periodista, y es que “nadie tiene paz si no es con justicia”; esto implica la necesidad de tapar cada grieta de nuestro pasado con idoneidad y justicia, porque “no se puede pretender justicia y seguridad -en el sentido que la reclamamos todos los días- cuando vas al supermercado y estas con alguien que ha robado sistemáticamente bebés y matado a sus padres para imponer una idea política”, destacó el entrevistado.

Así, con una mirada crítica y basada en argumentos sólidos, el reconocido periodista local analiza cada detalle de la coyuntura, viendo en ella causas y actores múltiples. Una voz idónea para escuchar, y miles de disparadores para reflexionar en medio de tanto ruido.

Por Emiliana Felizzia